¿Puedo tener un momento contigo antes de que me vaya?





Irse no siempre es fácil. Somos apenas una estela, una historia vaga y rota, algo que nunca pasó. Algo distante, absurdo, una fantasía sin final. Ocupaste tus pensamientos en aire sofocante, en responsabilidades ajenas, en destellos de falsas esperanzas. Contaminaste tu mente, te convertiste en algo que no conozco. Sigo atrapada en aquel aroma veraniego, en el calor de una tarde lluviosa, en la fuerza y madurez de una mente llena de historias. ¿Ahora qué eres? ¿Te reconoces frente al espejo? ¿Acaso eres feliz? ¿Acaso tienes consciencia en quién te has convertido?

Por supuesto. No tienes la menor idea. En tu mente, todo está bien. Todo lo que haces es por el bien común. Claro, pero qué alma tan errante, tan llena de ilusiones contrariadas con una mente dispersa, repleta de miedos. Si miro hacia atrás, no te reconozco. Quizás en mi interior quise volver a encontrarme con aquella persona que conocí, pero me encontré con una hoja de otoño, tan marchita y sin vida. Quise que tu alma, aquella tan viva y radiante, regresara. Pero fracasé en intentar recordarte quién eras. Quien eres.

¿Puedo tener un momento contigo antes de que me vaya? Antes de cerrar la puerta, antes de borrar los recuerdos, antes de dejarte bajo la torrente lluvia y salir corriendo, antes de soltar tu mano fría… Antes de que me pluma se detenga. Te veo en mis recuerdos y es ahí en donde quiero verte siempre. No la persona que eres ahora, esa sin vida y sin rumbo, sino aquella vivaz y divertida de mis pensamientos más lúcidos. Te vi ahí, en mi recuerdo, entre risas.

No esperaba menos. Creo que cometí error de escribir, pero cuando comencé, no pude detenerme. Las palabras venían solas. Pero me liberé con ellas. Las dejé marchar, las cerré y las envié. Fue un alivio, un suspiro entre lo sofocante. Fueron palabras que no causaron gran impacto en tu vida, claro. Yo no esperaba menos. Pero causaron el impacto en mí, en mi corazón y en mi mente. No te preocupes por mí, mi corazón mejora con rapidez y mi mente reemplaza recuerdos. Sí, no te preocupes por mí. Es por ti por quién debes preocuparte ahora. Algún día, en el futuro, te vas a enamorar de alguien, pero esa persona no valorará tu amor y la herida será más fuerte que tu propia razón. Entre el dolor, recordarás ese amor que tampoco valoraste. Es el destino que te regresa el golpe. Que te dice; ¿recuerdas a esa chica que te quería…? Oh, sí. Ahora, te toca a ti sentirlo. Rómpete a pedazos.


Amor perdido, absurdo, inseguro… ¿Puedo tener un momento contigo antes de que me vaya?



Comentarios

Entradas populares